Los autónomos suelen pensar que la Ley de la Segunda Oportunidad no está pensada para ellos. La realidad es justo la contraria: la reforma de 2022 reforzó el encaje del autónomo y ofrece soluciones específicas para deudas mixtas, Hacienda y Seguridad Social.
Quién entra como autónomo
La ley aplica tanto al autónomo en activo como al ex-autónomo. No hay un mínimo de años cotizados ni una facturación máxima. Lo que cuenta es la insolvencia real, no la condición laboral concreta del momento.
Si tienes deudas como persona física derivadas de una actividad profesional anterior, también encajan: la ley no separa la deuda profesional de la personal a efectos de exoneración.
Tipos de deuda que afronta un autónomo
El balance del autónomo suele combinar varias categorías:
- Deuda con bancos: préstamos para circulante, líneas ICO, leasings.
- Deuda con proveedores: facturas pendientes, derechos de cobro reclamados.
- Deuda pública: IVA, IRPF, cuotas a la Seguridad Social.
- Deuda de consumo personal: tarjetas, microcréditos, financiación.
La Segunda Oportunidad permite tratar todas en el mismo expediente.
Hacienda y Seguridad Social: hasta dónde llega la exoneración
La reforma de 2022 introdujo una novedad clave: parte de la deuda pública sí es exonerable. En la práctica:
- Hasta 10.000€ con la Agencia Tributaria.
- Hasta 10.000€ con la Seguridad Social.
- Lo que supere esas cantidades no se cancela, pero deja de generar recargos durante el procedimiento y puede aplazarse en el plan de pagos.
Antes de 2022 la deuda pública estaba excluida casi por completo. La situación es muy distinta hoy y conviene revisar expedientes que se descartaron antes.
¿Puedo seguir ejerciendo como autónomo?
Sí. La ley está expresamente pensada para que el autónomo pueda continuar la actividad. La Exoneración del Pasivo Insatisfecho (BEPI) no inhabilita al profesional, no impide darse de alta de nuevo y no incluye la actividad en ningún registro restrictivo.
De hecho, en muchos casos la presentación del concurso paraliza embargos sobre cuentas operativas, lo que facilita seguir trabajando con normalidad mientras se tramita el procedimiento.
Bienes y herramientas de trabajo
Los bienes estrictamente necesarios para la actividad (ordenador, vehículo profesional dentro de límites, herramientas) suelen quedar fuera de la liquidación cuando son imprescindibles para continuar generando ingresos. La idea es que el procedimiento no impida la viabilidad futura.
Pasos específicos para autónomos
- Diagnóstico contable y fiscal: revisar últimos modelos, deuda real con AEAT y TGSS, situación censal.
- Decisión sobre la actividad: seguir, pausar o cesar. Cada opción tiene implicaciones distintas en el procedimiento.
- Presentación del concurso: con todo el inventario, las deudas y la propuesta de plan.
- Tramitación judicial: con los embargos y reclamaciones paralizados.
- Resolución: exoneración de la deuda exonerable y, si procede, plan de pagos para la deuda pública restante.
Errores típicos del autónomo
- Pedir nuevos préstamos para pagar Hacienda. Solo retrasa la decisión.
- Cesar la actividad antes de tener un plan. La continuidad puede ser un activo en el procedimiento.
- No hacer cuentas ordenadas: sin un balance claro, ningún profesional puede valorar el caso.
- Mezclar cuenta personal y profesional sin trazabilidad. Conviene ordenar antes de presentar.
Conclusión
Para un autónomo, la Segunda Oportunidad no es solo una salida: a menudo es la mejor forma de proteger la viabilidad futura. Lo importante es revisar el caso con la documentación real y decidir el calendario con margen suficiente.
Analiza tu caso gratuitamente
Reclama con nosotras